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¿Por qué salvar la Escuela Luchetti?

¿Por qué salvar la Escuela Luchetti?

por Beatriz del Cueto, FAIA, FAAR


El Condado School luego nombrado la Escuela Luchetti, debido al patrocinio de la familia que estableció el barrio de El Condado, fue construida en el 1908. Contrario a los edificios construidos de hormigón armado luego de los 1960s en la Isla que han sido susceptibles a las realidades geográficas de Puerto Rico, aquellos edificados durante la primera década del siglo 20, cuando esta tecnología era nueva, han perdurado y sobrevivido huracanes y terremotos.  Este es el caso específico de los planteles escolares construidos del 1907-1910 que luego de más de un siglo, sus muros, techos, y pisos se mantienen íntegros y en pie. Es una paradoja, que por la fecha de construcción o debido al abandono de las escuelas por la baja en la cantidad de estudiantes en Puerto Rico, se prefiera demoler lo antiguo y lo que ha comprobado ser más sostenible, antes que rehabilitarlo. La construcción de esta Arquitectura considerada “vieja”, demuestra una tecnología edilicia superior y el uso de materiales de alta calidad que han carecido los colegios más recientes. Pero primero, un poco de historia. 

ANUNCIO SOBRE EL CONDADO: 

“Esta vista representa la Escuela Luchetti, que ha sido situada en el punto más céntrico de “El Condado” por las ventajas que ofrece, no solo a las numerosas familias que allí han fijado sus espléndidas residencias, sino al vecindario de Santurce, que está próximo a dicha escuela y a la cual concurren unos 400 alumnos.”

Puerto Rico Ilustrado


El programa del Gobierno Norteamericano para desarrollar su nueva colonia, Porto Rico, obtenida como resultado de la Guerra Hispanoamericana, incluyó principalmente una red de carreteras, y el establecimiento de escuelas, a través de la Isla. Estos proyectos fueron apoyados en algunos casos, con los fondos de las comunidades Evangelistas que llegaron luego de establecido el nuevo gobierno, y por lo tanto, también incluyeron templos y hospitales. 


Durante los primeros 10 años del siglo 20, al igual se mudaron desde Estados Unidos a Borinquen profesionales de la construcción que vieron esta incursión como la oportunidad perfecta para nuevos proyectos y negocios. Entre estos, estuvieron el Arquitecto Antonín Nechodoma y el contratista Frank Bond Hatch, que juntos lograron las estructuras mas memorables de la época como la Casa Georgetti en Santurce (demolida). Esto no se debe solamente al “estilo” o forma distinta de sus edificios, sino a las tecnologías de construcción innovadoras y “permanentes” que se aventuraron a utilizar en Puerto Rico.

Fotos de colegios en el libro Puerto Rico Isle of Enchantment, 1916.


Además de diseñar y construir para clientes privados y grupos religiosos, este dúo dinámico también colaboró en proyectos para la Oficina del Comisionado de Educación bajo el Departamento de Interior de la Isla. El nombre de Frank B. Hatch, como constructor/contratista, fue encontrado en numerosos proyectos para las escuelas más tempranas que se construyeron. Entre estos colegios sobresalen el de Vieques de 1907, la escuela Federico Degetau en Ponce de 1908, la de Carolina de 1909, la Brumbaugh en Puerta de Tierra de 1912, la de Mayaguez de 1915, y la Baldorioty de Castro en San Juan de 1917, entre otras. El aumento y necesidad apresurada para el diseño de estos planteles requirió profesionales diestros que escaseaban en la Isla. Sabemos el envolvimiento de Nechodoma como diseñador de escuelas, como la de Vieques de 1907, o la Luchetti o Condado School de 1908, a través de las fotografías profesionales de Atilio Moscioni.


Foto de la Escuela Luchetti en El Libro de Puerto Rico, 1923.


De forma paralela, en 1903, habían llegado a Puerto Rico los hermanos Hernand y Sosthenes Behn junto a su madre Louise Méndez de Luchetti y su padrastro, Sosthenes Luchetti. Herederos, junto a su media hermana Madeline, de las 100 a 150 cuerdas que componían los terrenos de la finca de “El Condado” originalmente pertenecientes a su tío Mathieu Luchetti, en 1908 decidieron desarrollar estos terrenos emulando el desarrollo de Miramar donde residían. Luego de construir la carretera principal del sector para estimular el desarrollo, edificaron la casa Mora para su familia en 1910, y seguidamente, para facilitar el acceso al área, construyeron un puente para conectar a Puerta de Tierra con el Condado, que se conoce como el Puente Dos Hermanos. En el 1908 al igual se construye el Condado School de frente a una de las entradas del nuevo suburbio para atraer inversiones y desarrollo a esta área. Hoy día se conoce como la Escuela Luchetti, en honor a los dueños originales de El Condado.


Mapa del Fire Underwriters de Santurce del 1918 que indica la ubicación de 1. La Escuela Luchetti, 2. La residencia de Madame Luchetti, y 3. El puente Dos Hermanos.


Para 1904 los hermanos fundan la compañía Behn Brothers desde donde promovieron sus negocios que incluyeron la importación y exportación de materiales de construcción no solo en Puerto Rico sino a la República Dominicana también. A esto probablemente se debe el uso de excelentes e innovadores materiales de construcción importados por los hermanos mismos para sus edificios en El Condado.

Sabemos que, durante el desarrollo temprano de estos sectores, tanto Nechodoma como Hatch fueron partícipes de los procesos de diseño y edilicios. Deben de haber estado conectados con los Luchetti y con los Behn a través de las comunidades y clubs sociales para los extranjeros establecidos en la Isla, además del espíritu progresista e innovador que poseían en conjunto. Esta colaboración se evidencia en el ámbito residencial con el diseño y construcción de grandes residencias que eventualmente incluyeron la de la madre de los Behn, Madame Luchetti, ubicada en la misma punta de la península donde comenzaba el puente, la de la familia de Ramón Valdés, y la propia residencia de Hatch, construida frente al mar al final de la calle Taft.

La demolición propuesta de la Escuela Luchetti para subastar su terreno, señala el menosprecio de la historia de un área tan importante como El Condado y la falta de entendimiento de los valores sostenibles de estos hitos arquitectónicos en Puerto Rico.


¡Por todas estas razones, SALVEMOS LA ESCUELA LUCHETTI!


Fotos por Marina Moscoso

Condiciones actuales de la Escuela Luchetti. Estructuralmente aparenta estar integra, con daños cosméticos y falta de puertas y ventanas. 


Beatriz del Cueto, FAIA


Socia fundadora de Pantel, del Cueto y Asociados en Puerto Rico, la Arquitecta Beatriz del Cueto es una autoridad conocida dentro y fuera de la Isla en el campo de la Restauración del Patrimonio Construido. Siendo una destacada Fellow del Instituto Americano de Arquitectos, la Academia Americana en Roma y del James Marston Fitch Foundation, sus proyectos e investigaciones han sido premiadas y publicadas en revistas profesionales de prestigio. Recibió el Premio Henry Klumb, mayor galardón otorgrado a un arquitecto por el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico.


Del Cueto estableció y fue la primera Directora del Laboratorio de Conservación Arquitectónica de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politecnica de Puerto Rico, donde fué docente por 17 años. Como Profesora Asociada del Programa Graduado de Arquitectura, Planificación y Preservación Histórica de Columbia University en New York, sus cursos y presentación pública tuvieron como tema las tecnicogías edilicias utzadas por los artifices del Caribe Hispano durante las primeras tres decadas del siglo 20. Ha estudiado a fondo y escrito sobre los materiales y tecnologías tradicionales de construcción en la región del Caribe, además de los métodos para la intervención, restauración y conservación apropiada y compatible de la fábrica histórica edificada. 


En el 2020 recibió dos premios de diseño otorgados por el Capitulo de Florida y el Caribe del Instituto Americano de Arquitectos. Recibió el premio de teoría e investigación por su investigación “Purdy & Henderson in La Habana – established since Cuba became a Republic”. También recibió el premio Test of Time por su Proyecto Pabellón de la Reserva Natural de las Cabezas de San Juan en Fajardo